No es lo mismo:
¡DIOS toma el control de mi vida!, que
DIOS tome el control de mi vida.

No ocupes la disidencia
el fragor malentendido
el inicuo modo de pensar,
es desdeño a SU VOLUNTAD

y en el desempeño del BIEN
todo nos suele acontecer
no hay abrigo que empate
tan perfecto como el SEÑOR

no quieras combinar
lo que pidas con furor
oyendo al grotesco
vaivén de la maldad

es la ración de la VERDAD
no es aliento de quebrar
no escuches iniquidad
que se pueda manifestar

EL no comparte con nadie
la usura de tus bienes,
recitar con flanje incrimina
que ya tenemos, otra deidad.

Solo muévete, al AMOR. -Stillzar