Yo solo quise
que fuera su rostro,
era caliente
mojaba mis labios,
no tenía nombre
lavada en sudor,
y sin esconderse
me roba el pudor.

Tomé almíbar
del que bajaba,
cambio mi norte
por una piedra,
maté la noche
con la mañana,
yo solo quise
que fuera su rostro.

Aquellos días
que me desperté,
era de millas
el horizonte,
fueron sin ojos
fueron sin cara,
no fue lejano
y fueron llamas,
mi vida llamé
sin escuchar su voz,
yo solo quise
que fuera su rostro.

Ahora el silencio
me recuerda la playa,
no fue ningún pasado
cuando toque su facha,
porque ya no evoco
no encuentro la suya,
ahora se fue
lo que nunca llegó,
yo solo quise
que fuera su rostro.

Quizás algún día
encuentre la vía,
y afirme las olas
con las manos mías,
pues no fue la sirena
de la estrella fugaz,
solo corriente
porque “le valió”,
y yo…
yo solo quise
que fuera su rostro.