No tuve mi experiencia


Recuerdo un capítulo,
lo que yo no entiendo
fue quien abrió el libro,
hojas blancas pasaron
se quedaron sin escribir
aventuras sin debatir,
y un extraño solsticio
que pide un sacrificio.

Yo emocionado
solo dije: “si”
no sé cuál me habló
y no me percato
que es lo que pidió,
no que sea ingrato
es porque igual fui presa
de alguna rareza.

Y mis días fueron…
ellos fueron sin los soles
porque yo los repartí;
mis tardes fueron…
fueron sin atardeceres
porque yo las repartí;
mis noches fueron sin lunas
que tuve cuando soñaba.

Es que ese no era mi libro
también calle en conocimiento
y para volver a empezar
la parca me amortajaba
y de mi se alimentaba
erradicando la armonía,
no tuve mi experiencia
fui la de alguien más.

Stillzar

Resbalado en tu sudor


Esta audición presentó
el caudillo del sentimiento,
que apresura el momento
sin lúgubres en el intento,
pues le explota el arrojo
de hacer el mejor esfuerzo,
siendo de Dios el vasallo
no de cárceles prisionero.

No fue ofensa los decires
pero si rescate del cielo,
¿por qué ya no hay quien escuche
de las moralejas el cuento?,
no razona ningún portento
y quiere que estén atentos:
aquel sirviente de los versos
vive entre dos edenes.

A ver si por algún instante
desabrochas las disensiones,
el sueña aún despierto
en la cera caminando,
quiere añadir tu respiro
inhalado en los suspiros,
y despertar con el pudor
resbalado en tu sudor.

Stillzar