Suspiro con volver a nacer en el vendaval de su placer, para quel fin de la muerte se apresure inminente.
Apurar mi partida pretendo de estos años a otros nuevos, para acabar con la espera de la ilusión que me acecha.
O es etérea mi vida y el nirvana me castiga, o un engaño de la sonrisa de sus ojos de primavera.
Si la quimera de un viajero es detenerse en el tiempo, ¿qué dimensión glaseada es la que deleita mi alma?
Y siempre estaré perdido en el éxtasis de su aura, y también estaré perdido en los aires de su flama.
Pido al cielo que ejercite la promesa de los sueños, y que mi corazón no claudique la esperanza del amor.
Que se funda un firmamento con el carmín de sus besos, y seré como los astros en la vigilia de sus labios.
Stillzar Flames