La verdad del culpable se encuentra en el confinamiento de su prosa, en la letra de lo absurdo. Cuando ridículamente condena la misma justicia que reclama -Stillzar
La verdad del culpable se encuentra en el confinamiento de su prosa, en la letra de lo absurdo. Cuando ridículamente condena la misma justicia que reclama -Stillzar