Con el juicio ha imputado su impotencia en desvarío, promoviendo con el agravio lleva penumbra a los suyos.

Porque alabar la conciencia y ser la razón de alguien más, no es sabio de ningún lugar si no la podemos modelar.

Atender la causa asentando matar la aventura del amor y con una sonrisa falseando en lo menudo de su corazón

ondula en gestos que no eximen, para ver quien la puede adornar, en su bolso no hay pobrezas más bien es una calamidad..

Ridícula en la pena de este mar, en el afán, ya que no puede dar, y para que se habrá de indultar si su lecho es: las brasas del lugar. -Stillzar