Hojas sueltas van volando
con un tifón asolado
matando trivialidades
con lo que son sus poderes,
no es andar el Mar Muerto
es alimentarse del Ganges,
es plegaría del repaso
del tiempo y de las edades

¿quién con la carreta
buscó mi nostalgia
y transporto la tristeza
lucida de celestina?
En el patio de los cinceles
colabora con el creyente,
y en el templo de los fieles
presume con los pinceles

Ya no espera bálsamo
de ningún tiro furtivo,
en la diáspora agotado
con el paladar abatido,
¡oh, Señor de los astros!
no sé si me despido,
o me arrimo a los vientos
para que vuelen mis tormentos.

Cuando el cielo lloraba
era de pura alegría,
marchaba en sinfonía
aquella dicha nuestra,
ni aún el Perenne sabía
que eras la comparsa
del cortejo que me lleva
hacía aquella tumba fría.

Stillzar