Advenedizo sentimiento
que se posa en tus laureles
y el querido predicamento
de regresar a los fervientes.

Son las hojas pulidas
que velan los sarmientos,
qué más da, y qué más da;
frio y fuego, agua y sol.

Y el papiro encendido
en la bisagra del sentir,
timando el muérdago
con el anhelo de vivir

Porque son las raíces
que me inspiran el nacer,
bañadas con millares
de lo que nunca se fue.

El riachuelo en tu boca
sé que es algo de temer,
cuanto amo tu palabra
y quien me podrá entender.

Stillzar Flames