Que el viajero de las aguas
dirigido por las olas,
no halle ninguna esclusa
que reciba esta musa.

Y que siga en los abiertos
golpeando en las nubes,
en la espuma galopando
el jamás de los adioses.

¡ya no! ¿Y porque me duele?
Más bien que la no respuesta
y el subir de los vaivenes
queriendo tu coincidencia.

Que te vuelvas y te rías
y en silencio seas mía,
o me guardes en las nimias
de tus pasiones de amar.

Un abrazo ajustado
desde aquí mi soprano,
de ti soy el convicto
más te sigo amando.

Stillzar Flames