Ha pasado tanto tiempo que se vio el paraíso, que hoy sus ojos fulguran para consolar esta ausencia. –Stillzar Flames
Never
Do not say I forget her, because I never will, do not say I forget her, she is more than my sins.
In the black of the nights I can see her stary eyes, in the dark of the cliffs she is more than my sins.
Do not say I forget her, thru the haze at the trees, in the clear of the hills is the beat of the wings.
Because the wonders live in the sparks of the dreams, in the hum of the winds she is more than my sins.
Do not say I forget her, at the field of the moor, as the color in the noon is the love of the moon.
Like the sun for the seas and the rain on the beach, in the waves of a kiss she is more than my sins.
Do not say I forget her, because I never will.
Extraño
¡Oh juglar de los elogios! en la inspiración quiso alentar… la virtud de una sonrisa; pero se han escondido en el pudor… porque suscitó el despertar de otra particular ofrenda. ¡Oh caballero de las noblezas! no quisiera ser el galante de quien cambia la fascinación de un hidalgo, por un perfil extraño. – -Stillzar Flames
Señor
Debo recordarla en el drama de los pétalos cuando nazcan, porque la ausencia me invita cuando se abraza en mi alma.
Pudiera verla en el teatro de una luna besando el sol, o con la vigilia al acecho cuando se tiñe el corazón.
Y en los escenarios de los rocíos sobre la floresta del paraíso, o quizás este indómito amor se coma el hálito de mi aliento.
Señor: Quién fuera abogado, quien lo fuera; porque es la pasión que me altera, quien fuera abogado, quien lo fuera; porque no quiero dejarla de amar.
A Dios le pido
No hay nada más exótico que perderse en sus recuerdos, y el horizonte sin destino es como una copa sin vino.
Brindaré por su hermosa mirada para que viva en la lontananza, y que la pirata de las sonrisas extienda los besos en las distancias.
Que cupido sea un cautivo de los tiros ilusionados, y que cumpla como Morfeo las quimeras de los ensueños.
Porque a Dios le pido el auxilio de que junte sus labios con los míos, para que nos vea con buenos ojos y nos bendiga con amor eterno. –Stillzar Flames
Zozobrar
Quisiera volver al antaño cuando eran sueños de niños, porque no dolía el tropiezo de esa niña en el corazón.
Déjame andar en su profundidad para ver las ansias de la voluntad, porque ya no sé qué me queda lejos y tampoco se para donde remo.
Con ilusiones de quimeras no hay noches sin una niebla, y si sus destellos son de blanco los jazmines se llenan de celos.
¡Oh nívea de mi querida alma! también le pidiera que fuera el mar, para zozobrar en sus bellos ojos y morirme en las orillas de sal.
Al cielo
Al cielo le pido el favor, de que mi fe sea un engaño, y que todo sea un sortilegio, como los hechizos de un tornado cuando se hace en mar abierto.
Al cielo le pido el favor, de que nada sea cierto, y que solo sean sueños, como los martires de las lunas que son testigos de las estrellas.
Al cielo le pido el favor, de que me engañe con esperanzas, y que su mirada sea furtiva, para que en los albores de mi alma se reúna la gloria con su magia.
Al cielo le pido el favor, de que me mienta con una sonrisa, y que sus espinas sean de rosas, si mi corazón no tiene prisa para besarla en otra vida. –Stillzar Flames
Celos
Siento celos:
De las líneas de otros cuentos en las coplas de algunos vientos, de las estrofas de sinceros en la belleza de sus cielos.
Celos:
Por el sueño de las quimeras en el rocío de las lluvias, y albergar sus esperanzas en esas glorias virtuosas.
Siento celos:
De los elogios de los meros en las manos de muchos remos, de los brillos que iluminan en la ilusión que celebras.
Celos:
De los versos que compartes y las prosas que aplaudes, de lisonjas de otras plumas pero castigas a mis musas.
Yo siento celos.
Stillzar Flames
Redención
Hay lares y recuerdos que son la redención, y fascinan al amor con la luna y el sol.
Azaleas donde nacen las vidas del corazón, y las tardes que se mueren sin dar la explicación.
Hay sendas que comienzan en fuentes de ilusión, y otras que germinan con risas de pasión.
Si los abrazos de los ríos acaban en el mar, es el destino de los lirios que viajen al azar.
En el culto de los besos te pones tornasol, y el permiso de los cielos nos da la bendición.
Y pego las cenizas en arcilla de papel, porque quiero que sepas que siempre te amaré.