Pecaría


Quien honra los honores de abstenerse por noble, quien honra los honores de esconderse otra vez.

Solía mirar el horizonte y el sol ardía por el este, pero veía el mar como un errante esperando por un dibujante.

Nadie dijo que un sacrificio solo nos lleva al olvido, y no hubiera esperado el vendaval de la aflicción.

Y entre los labios del sereno la refracción de mi princesa, y entre los besos de mi ensueño la refracción de mi princesa.

En los muros se escuchaba:  hasta horita vida mía, invocando la esperanza en las alas de un suspiro.

Cuantas lunas llamaré esperando para verte, y cuantas sales encontré en mi boca persistentes.

Me equivoqué querida mía, me equivoqué amada mía. Pero ni a Dios preguntaría, porque ahora pecaría. –Stillzar Flames

Sí o no


¡Oh, mi princesa de cristal! te pregunto si fue frugal que soplé el espejo de una vez y dibujé un corazón de oropel. 

He tomado vidrios de mis delirios, y ya no sonrío, y ya no me río. 

Me trago el esmeril desde mi vida pueril, porque fui aquel infantil que se moría por ti.

Porque mi alma desgarrada me corta en las mañanas, ¿y será lo correcto lo que pido al cielo?

O no tomé como debía de tus labios aquellos días, o solo fui un forastero paseando por tus atrios. 

Porque yo no quiero faltar, porque yo no quiero fallar, porque yo no puedo saltar a tus abrazos sin besar. –Stillzar Flames

Era más fácil el papelito que decía:

Sí o No

Bendito Sueño


Bendito sueño el que vivía cuando mi princesa yo veía, fue mejor que la aventura y es un aire de esperanza.

Bendito sueño el que vivía porque su sonrisa me invitaba, era amada en la mañana y las auroras me envidiaban.

Las estrellas parpadearon desde sus ojos almendrados y sus olas se tragaban las arenas de mis playas.

Bendito sueño el que vivía, con sus labios en almíbar a los míos complacía y entre ansias se comían.

Bendito sueño el que vivía cuando sus abrazos sentía, por la tarde aparecían y por la noche se querían.

Nunca supe si sabía del bendito sueño que vivía, y quien sabe si me cuenta el bendito sueño que tenía.–Stillzar Flames

Sería Injusto


Lo eterno se ha vuelto mortal y lo inolvidable un derroche, y la vida en una existencia que se esconde en la noche. 

Y sin estrellas en el firmamento solo me queda el remordimiento, sería injusto desear que me ames desde la historia de tu corazón.

Y sin el corsario que amarre las velas como el Cipriano que todo lo espera, ni el romero que cante las cuitas que fueron llenas de esperanzas.

Los sueños con el sol se diluyen y yo fingía por aquietarme, sería injusto desear que me ames desde la historia de tu corazón.

Si bien tu sonrisa fuera fingida, en el fortuito tiempo se apaga, si de mis abrazos no tienes recuerdos de un suspiro apasionado del amor.

Solo Dios dirá que te amé y aunque tu perfume persiste, sería injusto desear que me ames desde la historia de tu corazón.  –Stillzar Flames

Un abrazo


Misterio de las esperanzas que a los milagros abordas:  resuelve las quimeras que en mis sueños rezan. 

Que los bailes de los juicios atestigüen mis suspiros, y las urnas del silencio se llenen de espejismos.

Que se reúnan los cielos y bendiga los destinos, con la gracia de tus besos y un abrazo prisionero. –Stillzar Flames

Si Supiera


Que amor ondulado, se fue sin que el supiera; que amor ondulado, y este clima lo altera.

Esperó mucho para decirle que fue sus quimeras, esperó mucho para decirle que fue quien quisiera.

Y ahora que la busca suspira su nombre, y ahora que la busca su ausencia lo hierve.

Que mucha ilusión tenía entre el corazón y el alma, que mucha ilusión tenía en cada vez que la veía.

Cuanto furor lo aterra, la nostalgia es su uniforme; cuanto furor lo aterra, por “un si acaso” la puede ver.

Si supiera, solo si supiera; solo eso, eso y nada más; sí supiera, solo si supiera; que los cielos supieron llorar. – – Stillzar Flames

Inolvidablemente


Ten gentileza viento del norte, que este amor sigue agreste, también le pido a las huestes, que cierren los ojos de muerte.

Si no les vale la esperanza, que se fijen en las runas, porque el tiempo no espera y se le agotan las tristezas.

Que aun los sueños le gritan:  una, dos y tres veces tres, y en el mar de suspiros reman las ilusiones del ayer.

Princesa:

Que se apiade el beso del cielo y que se recueste en sus labios, que se abra el firmamento y la consuele con su abrazo.

Que la Venus lo galope con el Pegaso de los astros, y quel Dios de los amores le cumpla los deseos.

Inolvidablemente. –Stillzar Flames

Extraño


¡Oh juglar de los elogios! en la inspiración quiso alentar… la virtud de una sonrisa; pero se han escondido en el pudor… porque suscitó el despertar de otra particular ofrenda.  ¡Oh caballero de las noblezas! no quisiera ser el galante de quien cambia la fascinación de un hidalgo, por un perfil extraño.  – -Stillzar Flames