Si yo pudiera coleccionar sonrisas
recogería alguna de las tuyas,
quizás la sonrisa que se te escapa
entre tu pasión espontánea.

Pero guardaría sobre todo
que aunque yo pretendo no tengo,
esa que me das de tu corazón
cuando ceñirte en mis sueños puedo,

y al conocerte desfila toda tu humedad,
y en el caliente suspiro quisieras despertar,
y entonces con mis fuerzas te amo más
y otra vez nos hacemos al temblar.

Despierto para hablarte con las mías
cuando a veces me hieren las tuyas,
¡oh!, decirte cuanto quisiera
tornar al lecho y volverte a soñar. 

Stillzar