He visto en los cielos la vertiente en las nubes, en cada paso puntean y no son igual a ninguna de ellas. Es la letra del paso del tiempo en el lienzo, que como hojas pasa las edades y la entereza del hombre.

Sin fuerzas aunque profundo, rasga el suceso entre el espacio de los años y el vigente. Del pasado inquebrantable y el futuro alterable del presente.

Quizás es el viento que carece de albergue, que como peregrino viaja ausente. Porque no retorna, aunque la autoría es suya, no se detiene a tildar ningún surco, y continua inmutable el escribiente. No se acuerda de su precepto.

¿Quien hará pacto, quien decide, quien arregla?: “El viajero”. Solo es su arcaica mano; labrando. Y le fue conferida la verdad de su destino. Escríbelo. -Stillzar