Pensé que el amor pondría
una marca a mi vida,
y que Dios me obsequiaría
con la lluvia de cada día,
que la muerte de las estrellas
era solo melancolía,
y que las nubes suspiran
con rocío de la tristeza.

¿Cuánto es suficiente
y se disiente del bien
en franela de papel?
pues que así se quede,
nunca fuiste flor errante
que en el espacio viaja,
ni peregrina flotante
de todo el bien que sentías.

Eres la pausa de mi tono
que no entiendes por completo,
ya no hay lágrimas sin lago
que se extiendan para tu paso,
sigo ansiando tu veneno
que me tomo sin complejos,
a ver si ya por fin muero
en los brazos de tu antojo.

No son malas palabras
la angustia de mi acento,
es el servicio del verso
muy cansado desde lejos,
dechado de sangre y fuego
pasión, savia y corazón,
y mi aliento en auxilio
por el favor de tus besos.

Stillzar