La tiranía que gobierna
en el yermo de la bondad,
umbría inmisericorde
de la evolución de fe,
errando la consciencia
del amor y del poder,
hace burdas prisiones
que se echan a la mar.

El absurdo elige
su navegante y el mentor,
estudia las verdades
para emular el rigor,
sin saber que se apresa
a lagunas de un rincón,
que sale si le endereza
la falsa administración.

Es la prosa del mundo
no los designios de Dios,
porque aun fraseando
envuelve disolución,
el hábito dirigido
de la mala interpretación,
esa realidad absoluta
ella, maneja tu libertad.

Stillzar