¡Oh remanente quebrado!
yo fui viento de tu antojo,
y lastimaste mis niñas
porque todo fue un soplo
con lejanías sin pasión
y de la carne un capricho,
yo te quise más que al sol
y mira lo que resultó:

un engañado corazón
de tu elegante decepción,
y en el río de alabastro
te amaré con lo que quedó,
a ver si una miga de cielo
me devuelve la inspiración,
y Dios recoge mis restos
si es que tiene compasión.

¡Oh remanente quebrado!
yo fui viento, solo eso y nada más,
solo el viento del antojo,
solo viento, solo eso y nada más…

Stillzar