Lo eterno se ha vuelto mortal y lo inolvidable un derroche, y la vida en una existencia que se esconde en la noche.
Y sin estrellas en el firmamento solo me queda el remordimiento, sería injusto desear que me ames desde la historia de tu corazón.
Y sin el corsario que amarre las velas como el Cipriano que todo lo espera, ni el romero que cante las cuitas que fueron llenas de esperanzas.
Los sueños con el sol se diluyen y yo fingía por aquietarme, sería injusto desear que me ames desde la historia de tu corazón.
Si bien tu sonrisa fuera fingida, en el fortuito tiempo se apaga, y de mis abrazos no tienes recuerdos de un suspiro apasionado de amor.
Solo Dios dirá que te amé y aunque tu perfume persiste, sería injusto desear que me ames desde la historia de tu corazón. –Stillzar Flames