Ten gentileza viento del norte, que este amor sigue agreste, también le pido a las huestes, que cierren los ojos de muerte.
Si no les vale la esperanza, que se fijen en las runas, porque el tiempo no espera y se le agotan las tristezas.
Que aun los sueños le gritan: una, dos y tres veces tres, y en el mar de suspiros reman las ilusiones del ayer.
Princesa:
Que se apiade el beso del cielo y que se recueste en sus labios, que se abra el firmamento y la consuele con su abrazo.
Que la Venus lo galope con el Pegaso de los astros, y quel Dios de los amores le cumpla los deseos.
Inolvidablemente. –Stillzar Flames