Inolvidablemente


Ten gentileza viento del norte, que este amor sigue agreste, también le pido a las huestes, que cierren los ojos de muerte.

Si no les vale la esperanza, que se fijen en las runas, porque el tiempo no espera y se le agotan las tristezas.

Que aun los sueños le gritan:  una, dos y tres veces tres, y en el mar de suspiros reman las ilusiones del ayer.

Princesa:

Que se apiade el beso del cielo y que se recueste en sus labios, que se abra el firmamento y la consuele con su abrazo.

Que la Venus lo galope con el Pegaso de los astros, y quel Dios de los amores le cumpla los deseos.

Inolvidablemente. –Stillzar Flames

Señor


Debo recordarla en el drama de los pétalos cuando nazcan, porque la ausencia me invita cuando se abraza en mi alma.

Pudiera verla en el teatro de una luna besando el sol, o con la vigilia al acecho cuando se tiñe el corazón.

Y en los escenarios de los rocíos sobre la floresta del paraíso, o quizás este indómito amor se coma el hálito de mi aliento.

Señor:  Quién fuera abogado, quien lo fuera; porque es la pasión que me altera, quien fuera abogado, quien lo fuera; porque no quiero dejarla de amar.