No hay nada más exótico que perderse en sus recuerdos, y el horizonte sin destino es como una copa sin vino.
Brindaré por su hermosa mirada para que viva en la lontananza, y que la pirata de las sonrisas extienda los besos en las distancias.
Que cupido sea un cautivo de los tiros ilusionados, y que cumpla como Morfeo las quimeras de los ensueños.
Porque a Dios le pido el auxilio de que junte sus labios con los míos, para que nos vea con buenos ojos y nos bendiga con amor eterno. –Stillzar Flames