Si Supiera


Que amor ondulado, se fue sin que el supiera; que amor ondulado, y este clima lo altera.

Esperó mucho para decirle que fue sus quimeras, esperó mucho para decirle que fue quien quisiera.

Y ahora que la busca suspira su nombre, y ahora que la busca su ausencia lo hierve.

Que mucha ilusión tenía entre el corazón y el alma, que mucha ilusión tenía en cada vez que la veía.

Cuanto furor lo aterra, la nostalgia es su uniforme; cuanto furor lo aterra, por “un si acaso” la puede ver.

Si supiera, solo si supiera; solo eso, eso y nada más; sí supiera, solo si supiera; que los cielos supieron llorar. – – Stillzar Flames

Inolvidablemente


Ten gentileza viento del norte, que este amor sigue agreste, también le pido a las huestes, que cierren los ojos de muerte.

Si no les vale la esperanza, que se fijen en las runas, porque el tiempo no espera y se le agotan las tristezas.

Que aun los sueños le gritan:  una, dos y tres veces tres, y en el mar de suspiros reman las ilusiones del ayer.

Princesa:

Que se apiade el beso del cielo y que se recueste en sus labios, que se abra el firmamento y la consuele con su abrazo.

Que la Venus lo galope con el Pegaso de los astros, y quel Dios de los amores le cumpla los deseos.

Inolvidablemente. –Stillzar Flames

Never


Do not say I forget her, because I never will, do not say I forget her, she is more than my sins.

In the black of the nights I can see her stary eyes, in the dark of the cliffs she is more than my sins.

Do not say I forget her, thru the haze at the trees, in the clear of the hills is the beat of the wings.

Because the wonders live in the sparks of the dreams, in the hum of the winds she is more than my sins.

Do not say I forget her, at the field of the moor, as the color in the noon is the love of the moon.

Like the sun for the seas and the rain on the beach, in the waves of a kiss she is more than my sins.

Do not say I forget her, because I never will.

Señor


Debo recordarla en el drama de los pétalos cuando nazcan, porque la ausencia me invita cuando se abraza en mi alma.

Pudiera verla en el teatro de una luna besando el sol, o con la vigilia al acecho cuando se tiñe el corazón.

Y en los escenarios de los rocíos sobre la floresta del paraíso, o quizás este indómito amor se coma el hálito de mi aliento.

Señor:  Quién fuera abogado, quien lo fuera; porque es la pasión que me altera, quien fuera abogado, quien lo fuera; porque no quiero dejarla de amar.

Redención


Hay lares y recuerdos que son la redención, y fascinan al amor con la luna y el sol.

Azaleas donde nacen las vidas del corazón, y las tardes que se mueren sin dar la explicación.

Hay sendas que comienzan en fuentes de ilusión, y otras que germinan con risas de pasión.

Si los abrazos de los ríos acaban en el mar, es el destino de los lirios que viajen al azar.

En el culto de los besos te pones tornasol, y el permiso de los cielos nos da la bendición.

Y pego las cenizas en arcilla de papel, porque quiero que sepas que siempre te amaré.

Druida


Hay un druida de las arenas y de crisoles en cristal, que la invita con las copas a las auroras sin final.

En el sigilo de los ríos con el alma en laberintos, y los ojos en el umbral que le piden verbos de sal.

Un romero de la sabana que se hiere con las espigas de las flores sin deshojar y no las deja de besar.

Es el golpe amortiguado con los favores del corazón, y el hidalgo que galopa entre su falda sideral.

Será un fuego del incienso de la candela que subió, y los ardores que apagó en el abrazo de la pasión.

Hay un druida de las arenas y de crisoles en cristal, porque gira a las esferas para no dejarla de amar.