Under your spell


Lucky wind from the south
take me to her mouth
grant me her little breeze
and take me to her lips.

Just entries for the dew
like a dream come true
charge me the tired soul
and the breath will go soon.

So, drive me to the valley
and in my coffin I will see
the gather of the clouds
bringing all the sounds.

When I must die, I live
when I must live, I feel
when I must feel, I kiss
when I must kiss, I die.

Please hug me to the end
don’t let me awake
shake me until the nerve
fall under your spell.

Stillzar Flames

Azul


Me entrego a tu sonrisa
descansa en mi corazón
y con el aroma del alma
en los dones del buen amor.

Todo mi ser arde
todo me sabe a ti
tus ojos son flamantes
tu nombre rima con sí.

Reina chica de las luces
yo te deseo ofrendar
las mil formas de quererte
y las mil formas de besar.

Con mis cielos en tus labios
entreabre tu virtud
con el cierre de tus ojos
dime que hubo azul.

Stillzar Flames

Te amo…


¡Oh, Dios de los destellos!
que golpe has golpeado,
mi amor has descubierto
y mis versos has cambiado.

Mi querida amada:

mis pinceles has tornado
al del niño bien portado
y la prosa en tu ventana
me acomoda la toalla.

En tu cama encubierto
te pido en tus deseos,
a los sueños del delito
en la pasión del suspiro.

Y tus ojos me redimen
tus destellos me detienen
y tus labios endulzados
con los míos en tus besos.

Te amo…

Stillzar Flames

Me juego por ti


Suspirosa trova mía
 ¡que cosas aprendo de ti!
 y en este valle compartía
 tus lujurias de añil.

 Rocíame con afanes
 en la insistencia de besar,
 pensarte entre los dones
 quiero mucho más que inventar.

 No recuerdo tu caricia
 y otra cosa que decir,
 fui alegre en los brincos
 para tus alcores sentir.

 Es a ti a quien recuento
 no al recipiente de tul,
 él fue el papel mojado
 que perdió todo su azul.

 Riega dócil mi almohada
 que ya quiero regresar,
 al manso abrazo sutil
 que siempre me juego por ti

 Stillzar Flames

Como niño sin zapato


Fui diáfano en tu asa
como niño sin zapato,
te conté mil aventuras
con los besos de mis labios.
 
Y tú nunca me decías
donde estaba tu novela,
yo mis versos escribía
pero nunca los veías.
 
Donde fue tu desove
que andaba en mi tapiz,
y en tu hoja de papel
pincelaba cosas por ti.
 
Que risa la que me daba
cuando te soñaba despierto,
porque todo te contaba
y lo imprimía en tu lienzo.
 
Los ademanes del corazón
no nos pagan los sufragios,
más si decirte algún cuento
de la libertad del amor.

Stillzar Flames