Así viaja la centella


Cuando el fino árbol del bosque
es el recipiente de la flama,
verás entre copas del follaje
que grita entre la enramada.

El espera en el palenque
porque el fuego le susurra
en la chispa que se distingue
por arder alguna estrella.

¿Y quién ha visto en los leños
la semejante llamarada?
es de afuera hacia dentro
y solo cambia lo que cambia.

Así viaja la centella
alumbrando la nobleza,
y gracias por el deleite
gracias por decir mi nombre

Stillzar Flames

La soberbia


Cuando orbitan en la soberbia, empobrecen la interpretación haciendo alarde del subterfugio para ocultar la incapacidad de su entendimiento. Y luego, someten a la delincuencia de la razón su torcida manera de pensar. -Stillzar Flames

 

 

Pensaba en voz alta…


El triunfo de uno jamás a significado la derrota de otro. Porque el triunfo no se detiene, sino que se dirige al bien común de todos. Es el espectro de todos asimilado en “solo uno”, que desplaza a requerimiento del contrario: el conocimiento de las edades, rompiendo las barreras del tiempo, del buen hacer y del bien querer. Y este último “el contrario” irremediablemente se vuelve parte de ese todo en este esfuerzo, siendo eventualmente, el triunfador. Así estamos todos unidos en la cadena de la vida. Es una simbiosis. Así que esfuérzate por amar, aún a tu peor enemigo; o debo decir “tu mejor enemigo”. -Stillzar Flames

Ya nadie tiene excusas…


A Dios sea la gloria, la honra, la alabanza, la majestad, el dominio, el alcance, el ir, el venir, lo absoluto, y más allá de nuestra mente finita El Soberano de la creación misma y lo no creado. Después de Dios, todo le corresponde al que no debe pertenecerle. Nosotros, los hijos de Dios, participamos de la naturaleza Divina. Ahora ya nadie tiene excusas. -Stillzar