La verdad en el camino
está plagada de tiempo,
yace en el soplo del viento,
las edades, en lo etéreo.
En el duelo detenida
donde el mal no la alcanza,
oculta en aquellas huestes
que el iracundo no esconde. . . -Stillzar
La verdad en el camino
está plagada de tiempo,
yace en el soplo del viento,
las edades, en lo etéreo.
En el duelo detenida
donde el mal no la alcanza,
oculta en aquellas huestes
que el iracundo no esconde. . . -Stillzar
¿Será una sutil lisonja garantizar la supervivencia natural, o acaso será más natural la integridad que no lisonja con trivialidades? El poder no rivaliza con ninguna, de ambas es hechura. Más el que tiene una sola mirada es juzgado de ambas ya que en su luz no se oculta el sempiterno elemento de las huestes criminales. -Stillzar
Las palabras correctas nos suelen lastimar cuando nos evitan la muerte, aceptemos la bendición. -Stillzar
Cuando se concibe el poder logramos reconocer lo vulnerable de los fuertes, es entonces cuando inferimos en el delirio del protagonista una aflicción que no es común entre las artes que este transporta, y sentimos lástima. -Stillzar
Debemos ser lo suficientemente pequeños para entender la grandeza de Dios, y otras cosas. -Stillzar
Es sorpresa tu paseo por el prado, halagos de las quimeras del tiempo, a hurtadillas rociasteis el campo el que yo no te había enseñado
en estas bodegas quedan despiertos las ilusiones y de aquellos lirios, ninguna de las hojas he cortado, ya no preguntes si el amor termina.
En el principio como el fin tu me has sido, no habéis pretendido acabar los níveos, yo tampoco dejar de libar en tus labios. Hoy por aquí, en el viaje de tus suspiros
y del lamento lejos de los años las épocas no han envejecido en el candelabro de mis vagidos, ya no preguntes si el amor termina
sacasteis de mi alma un retozo, he visto la presencia de tu paso, en la yagua porfían los recuerdos y has hablado contigo fingiendo
la nostalgia y bienaventuranza, también fue el roce de tu sonrisa y en el seno depositasteis agua, ya no preguntes si el amor termina. -Stillzar
La ley y la vergüenza puede que no anden de mano, pero son primas hermanas. En el mejor de los casos se ayudan, en el peor de los casos una de ella es obligada a hacerse de la vista larga. – Stillzar
El decreto del poder confiere una responsabilidad, cuando esta no se hace presente, un pequeño predestinado ocupa este glorioso privilegio: “dar”. – Stillzar
Con el juicio ha imputado su impotencia en desvarío, promoviendo con el agravio lleva penumbra a los suyos.
Porque alabar la conciencia y ser la razón de alguien más, no es sabio de ningún lugar si no la podemos modelar.
Atender la causa asentando matar la aventura del amor y con una sonrisa falseando en lo menudo de su corazón
ondula en gestos que no eximen, para ver quien la puede adornar, en su bolso no hay pobrezas más bien es una calamidad..
Ridícula en la pena de este mar, en el afán, ya que no puede dar, y para que se habrá de indultar si su lecho es: las brasas del lugar. -Stillzar
Si golpeas a la mesa y no hay mariposas, ya no queda nada que vuele. -Stillzar