Resbalado en tu sudor


Esta audición presentó
el caudillo del sentimiento,
que apresura el momento
sin lúgubres en el intento,
pues le explota el arrojo
de hacer el mejor esfuerzo,
siendo de Dios el vasallo
no de cárceles prisionero.

No fue ofensa los decires
pero si rescate del cielo,
¿por qué ya no hay quien escuche
de las moralejas el cuento?,
no razona ningún portento
y quiere que estén atentos:
aquel sirviente de los versos
vive entre dos edenes.

A ver si por algún instante
desabrochas las disensiones,
el sueña aún despierto
en la cera caminando,
quiere añadir tu respiro
inhalado en los suspiros,
y despertar con el pudor
resbalado en tu sudor.

Stillzar

¡Ay de aquel…


Trasluce el vecino arcaico del fulgor como su adepto, a las funciones del adeudo no le fatiga el año

el silencio es la ofensa al paisano que se apaña, es natural que se amaña al precepto que se arregla

ya, dolido y sin prenda es dechado de la maldad que ocultarse pretende innoble infiel y docente

su propio timbre anuncia ansias de amortajada en el hedor del zafiro que prende sobre su velo

la indeleble letra del sustento, del amor, y del bien y del llanto sudorosa tiembla en mi mano ¡Ay de aquel susodicho vano!- Stillzar

Los Fantasmas de las Mieles


Los fantasmas de las mieles
son el cincel de los templos,
descimbra los “justos fieles”
es el decir de los bardos,

cuando repican las gubias
en labios de la penuria
¿porque avivas la envidia
y con desdén te apresuras?
tampoco el juicio cambia
el odio con la marcha.

Y tu, ¡Sustenta el amor!
no el verbo de los rezos,
que confina el corazón
y el entendimiento.

¿Cual es la suma de los males,
la totalidad de los bienes?
y la entrelínea fue descrita
porque palabras tu mirada.-Stillzar

“El Viajero”


He visto en los cielos la vertiente en las nubes, en cada paso puntean y no son igual a ninguna de ellas. Es la letra del paso del tiempo en el lienzo, que como hojas pasa las edades y la entereza del hombre.

Sin fuerzas aunque profundo, rasga el suceso entre el espacio de los años y el vigente. Del pasado inquebrantable y el futuro alterable del presente.

Quizás es el viento que carece de albergue, que como peregrino viaja ausente. Porque no retorna, aunque la autoría es suya, no se detiene a tildar ningún surco, y continua inmutable el escribiente. No se acuerda de su precepto.

¿Quien hará pacto, quien decide, quien arregla?: “El viajero”. Solo es su arcaica mano; labrando. Y le fue conferida la verdad de su destino. Escríbelo. -Stillzar

Te volveré a encontrar


Viajaba por la constelación del fieltro
entre los astros del presente y el recuerdo,
y el giro de las estrellas me lanzó
para volver a recogerte despierto.

Nunca ha sido descuidado
este peregrino del sueño,
son imágenes de un abrazo
y de mi latido con llanto,

esto es más que el silencio
y saber que me haces falta,
cuando tu rostro repaso
sin tropiezos en la distancia.

Es mi afán con tu delicadeza
rugido herido de que no te olvido,
y que en los lares del más allá
te he mirado los ojos, te he visto.

Es más que una remembranza,
más que una reminiscencia,
ni hay el querer, ni hay el pensar,
porque yo, te volveré a encontrar.

Stillzar