• Cada experiencia de muerte

    Cada experiencia de muerte, es una oportunidad de resurección.  No la desperdicies.- Stillzar

  • Nuestra Existencia

    Cuando no tengamos que creer, se develará el caos de nuestros motivos y la razón de nuestra existencia. -Stillzar

  • En el camino

    La verdad en el camino está plagada de tiempo, yace en el soplo del viento, las edades, en lo etéreo. En el duelo detenida donde el mal no la alcanza, oculta en aquellas huestes que el iracundo no esconde. . . -Stillzar

  • Integridad

    ¿Será una sutil lisonja garantizar la supervivencia natural, o acaso será más natural la integridad que no lisonja con trivialidades?   El poder no rivaliza con ninguna, de ambas es hechura.  Más el que tiene una sola mirada es juzgado de ambas ya que en su luz no se oculta el sempiterno elemento de las huestes […]

  • Las palabras co…

    Las palabras correctas nos suelen lastimar cuando nos evitan la muerte, aceptemos la bendición.  -Stillzar

  • Lo vulnerable de los fuertes

    Cuando se concibe el poder logramos reconocer lo vulnerable de los fuertes, es entonces cuando inferimos en el delirio del protagonista una aflicción que no es común entre las artes que este transporta, y sentimos lástima.  -Stillzar

  • La Grandeza de Dios

    Debemos ser lo suficientemente pequeños para entender la grandeza de Dios, y otras cosas. -Stillzar

  • Ya no preguntes

    Es sorpresa tu paseo por el prado, halagos de las quimeras del tiempo, a hurtadillas rociasteis el campo el que yo no te había enseñado en estas bodegas quedan despiertos las ilusiones y de aquellos lirios, ninguna de las hojas he cortado, ya no preguntes si el amor termina. En el principio como el fin […]

  • La Ley y la Veguenza

    La ley y la vergüenza puede que no anden de mano, pero son primas hermanas. En el mejor de los casos se ayudan, en el peor de los casos una de ella es obligada a hacerse de la vista larga. – Stillzar

  • Dar

    El decreto del poder confiere una responsabilidad, cuando esta no se hace presente, un pequeño predestinado ocupa este glorioso privilegio: “dar”. – Stillzar