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About Stillzar Flames

"El amor es un precio muy alto para el que finge"

Un cumplido


Viajaba un soñador de cuentos
escribiendo en las estaciones,
fue un hidalgo al descubierto
con las intenciones de amante,
de flancos en el perenne deseo
y el creer la ilusión del anhelo,
de encender la vela exhalando
y poder apagarla delirando.

Así camina el susodicho
el que arrullaba las costumbres,
de animar como el flamenco
los obituarios y el remanente,
que el anuncio no se pegue
al recibo de los vaivenes,
sin espacios entre cada una
a donde se fue la balanza.

Quien vio que el arcoíris besaba
disipando el rocío del agua,
fue una verdad carente de cuido
que hoy desaparece con el ruido,
de raíces de licor ajeno
servidos por el caído,
no discuto retar el infierno
porque Dios siempre ha sido.

No fui náufrago del desatino
soy legado Del Bien Vestido,
el azulejo de todos mis hijos
los que siempre yo he querido,
son virtuales de la pasión
de la realidad que describo,
no voy a olvidar un recuerdo
que llegó con un cumplido.

Stillzar

La espada


Fue forjada en los albores
del silencio infinito,
remachada en las edades
del indecible y los tiempos,
con dos filos pendientes
recreados con el vidrio,
con el aplomo noble
y el florete del camino.

No da tregua a las heridas
ni labios injuriosos,
inclinando a las hazañas
que tuercen los oficios,
es la esgrima llamativa
y los cinceles son testigos,
porque ya nadie se acuerda
de los mellizos alcanzados.

Quien fuera el propietario
de la dama asegurado,
afirmaos en el cabo
de las paces con el dueño,
para blandir en los vientos
a cualquiera de los puntos,
o acabarás desgarrado
por la reversa del acervo.

Alejado del pirata
que presume en las aguas,
tampoco soy bucanero
marino de océanos,
el acero no me asiste
como el corsario lo pide,
y el levantar cualquier espada
Gloria a Dios y Alabanza.

Stillzar

y se cure en Tus Manos…


¡Oh Padre del cielo!
ya todo alcanzado,
¿por cuánto la soberbia
da bien al sustento
y las mentes turbadas
porfían con sus lamentos?
esculca en mi alimento
no quiero ese ajenjo.

Anhelo del sollozo
en el amor en llanto,
del Espíritu Santo
con todo lo arcaico,
del sobrio entendimiento
de rodillas en mi cuarto,
de mi alma con los gritos
buscando de Tu amparo.

¡Dios! ¿acaso han resuelto
en la dureza de cerviz,
el encanto por el daño
por alejarse de Ti,
duplicar las alforzas
para esconder lo gris,
y queriendo a la mala
y codiciando encubrir?

Yo quiero comer fuego
que deshaga mi seno,
que se haga el tizón
y lo vuele el viento,
que lo recoja Tu Reino
y lo cambie en arcilla,
y se cure en Tus Manos
Tu Bien y Tu Voluntad.

Stillzar

Las brazas de Tu Voluntad


Mientras en el iris ardía
todo el querer de las aguas,
del vecino vi la flama
como una llamarada,
manantiales en mis leñas
iban por la enramada,
filtrando en la pestaña
las brasas de Tu Voluntad.

La fatiga ha llegado
peleando solariego,
los antieres ya dejaron
el puerto que encallaba
en la habitual esclusa
del vil arte de la bondad,
nada se compara, nada
las brasas de Tu Voluntad.

En mi pecho los ayeres
los ancestros del azufre,
y las furias sin raíces
parásitos de los bienes,
ahora todo es cenizas
ahora ya no tengo prisas,
se ha muerto la reliquia
porque fraguas en mi sala
las brasas de Tu Voluntad.

Stillzar

La sonrisa de Len


Si pudiera dibujar haría
una cocina que yo recuerdo,
sí, era de nueve por un lado
y quizás de once por el otro
algo así creo, más o menos;
la ventana abierta al fondo
que daba a casa de abuelo,
atrancarla si hay mucho viento
“pa” que no se apague el fuego,
no hay otra cosa que recuerde
porque veo, la sonrisa de Len.

Yo evoco el color añil
una sola hoja que abrir,
frente al patio caía el grano
no faltaba para el gallo,
tampoco el pollo “de por allí”
el que se atrevía a subir ,
no hay otra cosa que recuerde
porque veo, la sonrisa de Len.

Corría “pal” tamarindo
que en la guardarraya creció,
entre ramas recostado
esperaba la corriente y el sol,
y así mismo corriendo
era el mejor de los veranos,
que hoy si ningún esfuerzo
revela el valle de mis sueños,
no hay otra cosa que recuerde
porque veo, la sonrisa de Len.

De la entrada y la salida
no hay tropiezos para ver,
y al final a la derecha
me quitaba la sal siempre,
y que una vez en carcajada
del techo del rancho salté,
no hay otra cosa que recuerde
porque veo, la sonrisa de Len.

El tiempo no me quitó los recuerdos
““Bertito…””
““ten cuidao por hay””
no hay otra cosa que recuerde
porque veo, la sonrisa de Len.
El tiempo es un espacio detenido
para los que aman como Dios ha querido.
“nos vemo horita”

Stillzar

¡espera…!, dime la rosa


Cayó un pétalo
en mi mejilla derecha
no supe que flor
solo bajó y nada más,
rodó hasta el suelo
como aquella lágrima
la de aquel otoño
que nunca imaginé jamás.

Luego resbaló otra
ni siquiera sé porque,
y como una caricia
llovió deslizándose,
sin ninguna pregunta
continuó el desfile,
todo se hizo alfombra
y no puedo comprender.

Cubrió mi rostro
cubrió mis hombros
cubrió mis brazos
cubrió mi pecho
y quien me habla
y quien me llama
y quien me recuerda
y quien me explica.

¿en dónde estoy?
todo está en silencio
y solo un perfume
se atora en mi cuello
¿porque oscurece?
¿no ven que es de mañana?
la noche no es ahora
¡espera…!, dime la rosa

Stillzar

El Verbo invita


Hubo un palacio erguido
todo de rosas florido
adornado y con sonidos
los más lindos escuchados,
silbando como las aves
con las plumas del paraíso
diciendo las muchas veces
que acabaron en delito.

El eco fue melodiando
con su hermosa resonancia
y cual espada en la roca
desgarró los cien peñascos,
a que caudal atribuyo
si esto es un patrimonio
o si fue, por el contrario
un acierto desmedido.

Y los ríos han caído
en mi pelo enardecido,
en la cordura del lapso
buscando algún desmayo,
el desvarío querido
de ir soñando despierto,
pues quien sino el Verbo
que me invita del cielo.

Stillzar

Solo viento…


¡Oh remanente quebrado!
yo fui viento de tu antojo,
y lastimaste mis niñas
porque todo fue un soplo
con lejanías sin pasión
y de la carne un capricho,
yo te quise más que al sol
y mira lo que resultó:

un engañado corazón
de tu elegante decepción,
y en el río de alabastro
te amaré con lo que quedó,
a ver si una miga de cielo
me devuelve la inspiración,
y Dios recoge mis restos
si es que tiene compasión.

¡Oh remanente quebrado!
yo fui viento, solo eso y nada más,
solo el viento del antojo,
solo viento, solo eso y nada más…

Stillzar

El tiempo ha declarado


Para derramar en mi pecho
¿porque vigilan en mi lecho
con las sutilezas del cuervo?
¿no se incluye también solo?
por lo poco que he vivido
ya no es raza sin anillo,
más bien reverso de un zafiro
del afecto jamás sentido

¿Quién requiere un quejido
con altares pulidos?
hay pueblos que nadie ha visto
flotando sin ningún aviso,
y de las viñas que si han ido
navegando con un destino,
marcar el número del vuelo
identifica los encargos.

Es el código encubierto
de intenciones abiertas,
y pestañea en los risos
rodando sin alertas,
y entre cardos fijando
se lleva todo lo justo,
a las maldades solapadas
y a las bondades maniatadas.

Se afloja con el tinto
la lengua del crucifijo,
y la rémora ultrajada
entreabre las bisagras,
el chasquido es misterio
que espanta los abruptos,
en provisiones del salto
el tiempo ha declarado.

Stillzar